Palabras de despedida a mi Tae Kwon Do:

Honorable presidium que nos acompaña esta mañana jajajaja ,
padres de familia, público en general. Estimados practicantes, antes que nada permítanme felicitarlos. Hoy concluyo
un proyecto más en mi vida, y no hay nada más satisfactorio
que ver mis objetivos realizados, ver en lo que sus actos los
han convertido, porque eso somos, el puñado de nuestros actos
y palabras. Siempre que se logra un proyecto, nos inunda una pregunta: ¿valió la
pena? En mi caso, tengo la seguridad de que sí valió la
pena, durante mi estancia en el Instituto Mexicano De Tae Kwon Do e logrado desarrollar mis potencialidades de tal forma que ahora puedo ingresar con cierta
autonomía a los diversos niveles de la sociedad y de artes marciales. Es decir,
ahora soy capas de afrontar por mi solo los retos de una
sociedad globalizada y así alcanzar mis proyectos personales.
Pero la libertad que gano, de pensamiento, de acción, de fortaleza, entrega espiritu, implica
también asumir mi responsabilidad, la responsabilidad que
emana de la consecuencia de mis actos. Este valor es el gran ausente
en el siglo XX el deporte. Las acciones de la humanidad se justificaban en nombre
de una causa, de alguna razón de Estado o dogma de valores
apriorísticos, mas no a partir del sujeto, el sujeto como
responsable de sí mismo, se transmitía la responsabilidad
de los hechos a entes abstractos. Esto produjo ignominias humanas
donde Don nadie era el culpable, pero ese Don nadie en que se refugiaban
no era sino el hombre, con rostro y apellido. Si algo nos recuerda Bruce Lee es precisamente asumir la responsabilidad de nuestras
capacidades, nos invita a administrar nuestros actos, conectar la mente con el alma, un homo de fuerza que interiorice las consecuencias de
su vida diaria. En este caso, ustedes poseen conocimiento, y son
los únicos responsables del valor y las acciones esto conlleve.
Sin duda alguna, los valores emanados de su alma mater, pluralismo,
tolerancia, responsabilidad social, entre otros, son un eje que los
ayudará a conducirse con responsabilidad y humanismo en sus
labores profesionales del tae kwon do. El reto es de ustedes, como practicantes del
siglo XXI, implica no repetir los errores del siglo pasado y de las competencias pasadas y responder
a la consecuencia de sus actos.

La filosofía humanista de nuestra del Tae Kwon Do es el pivote
con que ustedes afrontarán la realidad que ahora los espera.
El humanista, dice el gran Maestro Pae Mae Splinter, cree en el
poder de la mente humana para investigar el alma humana siente el poder haslo tuyo entregate pues olo asi podras ganar en esta batalla que sera para toda la vida. No hagamos
eco de los discursos sectarios de hoy, con Samuel Huntington y su
errónea idea del choque de las Artes marciales: lo que hace
interesante a las artes marciales es su culturas y sus costumbres no es su esencia o su
pureza, eso lo sabe el verdadero artemarcialista, sino su combinación
y diversidad, sus contracorrientes, el combate que ha mantenido con otras civilizaciones. No puede haber un verdadero deportista si sólo nos limitamos a la miope exaltación
de nuestras virtudes: nuestro lenguaje
y monumentos. Como institución, el IMTKD no se salva de esta
ralidad, nuestra tarea es entablar un diálogo constante con el alumno y
que este derive en soluciones, entrega, dedicacion y lucha la conexion de nuestro corazon y poder escucharlos siempre.

Cada alumno inventa y diseña las formas y ritos para su combate, para considerar
si un individuo es capaz de vivir en comunidad. Por citar sólo
un ejemplo, la tribu de los Machiguengas del Amazonas atan al adolescente
a un árbol repleto de termitas, y si éste resiste tal
embate entonces quiere decir que está apto para vivir dentro
del grupo. Esta no es precisamente la forma en que nuestra cultura
pone a prueba la capacidad del alumno para vivir en comunidad con el tae kwon do,
tradicionalmente en Occidente son el conocimiento y la virtud los
valores que forman individuos aptos para estar en sociedad. Recordemos
que a fin de formar buenos practicantes, Platón recomendó que
se enseñara música, gimnasia, aritmética y dialéctica.
Quizá hoy en día tales disciplinas nos parecen añosas,
sin embargo, el trasfondo de tal recomendación es que el conocimiento
contribuye a la formación de peleadores buenos. En nuestra
civilización no es la resistencia física o la fuerza
lo que conforma peleadores preparados para formar parte de esta sociedad,
por decirlo en palabras clásicas: es el amor al conocimiento, el amor a el tae kwon do, el amor a tu deporte .
En pocas palabras, el milenario rito de iniciación que la cultura
de Occidente ha diseñado a través de sus años.
En nuestro país, el amor al Tae kwon Do es toda una tradición,
nos llega por doble herencia, azteca y española (exagere pero no sabia ke poner). Por un lado,
el amor a la entrega de nuestros antepasados; por otro,
a los libros, la exégesis de la escritura. No en balde Choi Hong Hi,quien a mi parecer es el fundador
de esta tradición, fundador en el sentido de fundir nuestra
doble herencia, fue llamado para enseñar Tae
Kwon Do a los soldados coreanos, quienes fueros los primero alumnos de esta disiplina . Luego, la policía y la ferza aérea también
tuvieron que entrenar Tae Kwon Do.

Muchos de ustedes se integrarán muy pronto en la realidad
social de México y el mundo de esta disiplina. En muchos aspectos, una realidad
indignante. Sobran las cifras que muestran la miseria humana. En
primera instancia, no la cambien, observen, traten de comprender
la compleja realidad que nos rodea desde diversas disiplinas.
En un segundo momento, cámbienla, el estado de cosas no es
para siempre, el hombre es el único que puede cambiar, así que
no estamos condenados, combinen sus formas de combate y formas.

Esta independencia que hoy gano, más allá de
la responsabilidad y el humanismo que la conduzca. Y como dice Choi Hong-Hi, todo desprendimiento es doloroso. Sin embargo, es precisamente
esta herida la que los junta más, la que los hace verse diferentes
y por lo mismo los une en el corazon y en el alma, no habría otra
forma de combatir con los otros si no existiese tal diferencia. En palabras de Mounier, ahora les toca
a ustedes, alumnos , vencer la brecha que se ha abierto con la madurez
de sus padres y la independencia propia, la entrega de su deporte y la entregad e ustedes mismos, quizá ya no se trata
tanto de cambiar al otro como de acompañarlo. Acompañarse
por los días y entrenamientos-. Es la manera de honrar el esfuerzo
con el que sus padres, también han logrado que ustedes estén ahi.

Estimados Alumnos, ustedes seguirán siendo, de otra forma,
alumnos del IMTKD, estoy cierto que de múltiples maneras
ustedes seguirán con nosotros,profesores como lo hice yo, también, sé que
podrán afrontar con responsabilidad y capacidad los retos
que les ponga la vida, los torneos a ke se enfrenten y cualquier obstaculo a derrumbar. Les deseo el mayor de los éxitos en
su desempeño profesional. Salgan al mundo con este espíritu
suyo que entregan en cada combate y no le tengan miedo al mundoni a su adversario, no le tengan miedo a nada, sólo
sientan miedo de tener miedo.

Tae Kwon Do Hasta Morir
Eder Ivan Melendez Badillo
C.N 3er. Dan IMTKD.