Señor,
Agradesco Las Generosas lluvias que has tenido a bien enviados para eliviar nuestra sed, pero en mi caso particular claro, y sin ofenderte, me temo que han llegado demasiado tarde, y no es por la larga sequia, si no por la falta de semilla, fertilizante y mano de obra; además, de poco serviria que hubiera cosechas abundantes, cuando el mercado esta inundado de productos extranjeros, gracias a las facilidades del Tratado de Libre Comercio, causa principal de mis infortunios y desventuras.
 
Difuntamente:
 El Campo de Temporal y yo Claro Eder Melendez
jajaja